La cultura de los rejones Casio a fondo

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Cuando se habla de cultura, solemos pensar en libros, teatro, cine, etc. Lo cierto es que existe en muchísimos campos y uno de los más interesantes es el tecnológico. Entre ellos, podemos hablar de los relojes Casio, que solemos asociar a los años 80 y 90, en los que copaban las listas de ventas. Para hablar de ellos, hay que verlos no solamente como una sucesión de modelos y tecnologías; son una pequeña revolución que se ha colado en nuestras casas y cajones, casi sin darnos cuenta. Lo que comenzó como un reloj digital accesible y de gran fiabilidad, ahora es símbolo de cotidianidad, nostalgia y antilujo, lo que se puede decir que funciona como una moda en sí misma.

Nació en un taller japonés y pasó a ser un icono doméstico

Esta famosa marca nace en 1946 y su creador fue Tadao Kashio, todo ello en un taller de reducido tamaño que se dedicaba a la fabricación de piezas y dispositivos electrónicos de extrema sencillez.

Antes de que empezase con los relojes, inventó cosas curiosas, como el yubiwa pipe con el que se podía fumar sin utilizar las manos. Destacamos también la primera calculadora eléctrica compacta que se lanzó en 1957, la cual supuso el paso definitivo hacia la tecnología útil para la vida diaria.

Fue 1974 el año en el que la marca tomó la decisión de apostar por los relojes de muñeca con el Casiotron, que fue uno de los relojes digitales de pulsera que tenían calendario automático.

La pantalla LCD mostraba la hora y la fecha sin tener que estar ajustando cada mes. Esto hizo que se abriese otra forma distinta de entender la relojería, con mayor precisión e ideada para que cualquiera pudiera tener acceso a un reloj práctico sin que ello supusiera gastarse mucho dinero.

Unos relojes para nuestro día a día

Desde el principio, Casio no quiso competir con el lujo tradicional, sino ofrecer tecnología accesible para la vida cotidiana. Sus relojes digitales se llenaron de funciones prácticas —cronómetro, alarmas, hora mundial, calculadora— en formatos ligeros y resistentes que encajaban bien en el día a día de estudiantes, trabajadores y familias.

Todavía son muchos de esos relojes los que siguen guardados todavía hoy en el cajón, en los recibidores, siendo parte silenciosa de la vida de las personas.

Un modelo que es todo un símbolo: el F-91W

Este reloj se lanzó a finales de los años 80 y ha sido el reloj digital más vendido en todo el planeta. Su gran ligereza, economía y ese diseño tan sencillo que ha terminado siendo icónico acabaron por estar presentes en millones de muñecas en la década de los 90.

Si leemos artículos y reseñas que revisen su historia, todas coinciden en tres ideas importantes: hablamos de un modelo que casi es indestructible y anti-moda, porque sigue con el mismo diseño desde hace más de 30 años. Todo ello ha hecho que su estética haya pasado por varias vidas, desde ser novedad a nivel tecnológico, a quedarse anticuado, luego retro y ahora se le considera un modelo vintage.

En la cultura de la moda, sin duda los relojes de la marca Casio aparecen en las listas de accesorios vintage y en los perfiles de Instagram que se dedican al estilo retro. Estamos ante unas piezas que encajan bien con una generación a la que le encanta mezclar camisetas limitadas con otras básicas y que entiende la moda como un juego donde la simbología es importante y mucho.

Casio en el cine, la música y las series

Todo este tema de la cultura de Casio no es algo que haya sido meramente doméstico, puesto que ha tenido bastante presencia en el mundo del cine, la televisión o la música.

Esto lo podemos ver con el reloj‑calculadora CA-53W, que se convirtió en objeto de deseo tras aparecer en “Regreso al futuro” en la muñeca de Marty McFly, y luego vimos cómo reapareció décadas después en “Breaking Bad” con Walter White, reforzando ese aire de ciencia doméstica y friki que tiene este famoso modelo.

Hay más relojes Casio que han portado muchos músicos o deportistas. El famoso cantante Sting lucía un J100 en la portada de un single de The Police; modelos G‑Shock que encontré en el catálogo de Joyería Lorena han aparecido en videoclips de hip‑hop y rock, asociados a estilos urbanos y extremos; y más recientemente la marca ha vuelto a las portadas gracias a la famosa referencia de Shakira al “Casio frente al Rolex” en una canción que se ha hecho viral. La idea ya aceptada es que Casio es parte del imaginario pop, más que una simple marca de relojes.

G‑Shock: resistencia convertida en estética

Este tipo de relojes en su momento me encantaban, pero lo cierto es que nunca me compré uno en su momento. Los G-Shock nacieron en los 80 bajo la premisa de ser un reloj que fuese resistente a caídas, agua y golpes.

Estos modelos con fama de indestructibles se fueron ganando pronto el favor de las personas trabajadoras del campo, aventureros o deportistas que buscaban relojes capaces de aguantar un duro uso.

El paso de los años ha hecho que la estética robusta que tienen, con esas cajas voluminosas y ese diseño agresivo, haya pasado a ser símbolo de streetwear y de cultura urbana.

Ahora los podemos ver normalmente en combinación con sudaderas anchas, pantalones cargo y zapatillas de skater, hasta con looks mucho más cuidados que buscan ser un contraste entre lo técnico y lo más cotidiano.

Colecciones “Vintage”: ese momento cuando lo retro se vuelve oficial

En estos últimos años, lo que ha hecho Casio ha sido abrazar de forma directa la nostalgia, ya que ha puesto en marcha la colección “Vintage”, en la que vuelven a retomarse los diseños de los 70 y 80, actualizados con pequeños detalles.

Este tipo de línea busca reivindicar el encanto de las pantallas digitales de toda la vida, las cajas  cuadradas metálicas y las pulseras hechas en acero ligero, las cuales, con sus colores plateados, dorados y ahumados, nos remiten a los primeros relojes digitales que muchas personas pudimos ver en nuestros hogares.

Desde la marca no dudan en reconocer que dichos relojes dejan a la propia lectura de la hora como algo secundario, porque la función que tienen hoy es servir de acompañamiento a un estilo que busca mezclar lo retro con lo actual.

Cada vez más personas lo rescatan en sus casas

No solo hablamos de moda, es que los Casio han sido parte de la vida doméstica por espacio de décadas. Esto ha hecho que el rescate de un viejo Casio que dormía quizá el sueño eterno en un cajón sea un gesto que casi se puede decir que sentimental.

No tienes más que cambiarle la pila, ajustar la correa y volvérselo a poner, para recuperar una parte importante de nuestra historia. Hablamos de identidad y de recuerdos.

Unos modelos que luchan contra la obsolescencia y que son un rechazo al reloj “inteligente”

Ahora vemos cómo los relojes conectados se van actualizando cada pocos años y se quedan obsoletos cuando el sistema deja de darles soporte. Estos modelos funcionan pasados muchos años y solo se les tiene que cambiar la pila para que sigan funcionando sin problemas.

Hay muchos artículos y vídeos que apuntan a que cada vez más personas rechazan el estar siempre conectadas, buscar objetos que duren y la nostalgia por una época con menos notificaciones ha ayudado a que tener un Casio sea casi una declaración de principios. “deseo saber la hora, solo eso”.

Comunidad, coleccionismo y juego

Casio ha conseguido formar una comunidad de lo más activa, en la que los canales de YouTube, blogs y perfiles especializados se encargan de la revisión de modelos, comparando variantes y reconstruyendo historias.

No hablamos de relojes de lujo; aquí se trata de encontrar un modelo raro de los años 80, una edición especial que esté ligada a una serie en particular o una colaboración curiosa con una famosa marca de moda.

Todo este coleccionismo ha logrado que muchas casas cuenten actualmente con más de un Casio: el que se heredó, otro comprado hace poco e incluso alguno que se haya guardado como “pieza especial”. Son unos objetos pequeños que ocupan poco, pero que tienen muchas historias compartidas.

¿Qué ocurrirá con ellos en el futuro?

Hacer de vidente o futurólogo no suele ser cosa fácil, máxime cuando se quiere acertar, pero el caso es que parece que el gusto por lo vintage no tiene visos de aflojar, puesto que, aunque cada vez tenemos más dispositivos electrónicos a nuestro alcance, también muchas personas reclaman una necesidad de vuelta a la simpleza.

Esto es algo que también se ve reforzado por el interés que muchas personas tienen en optar por llevar ese camino “vintage” a lo largo de la vida y extendiéndolo a la mayor parte de elementos que sea posible, y aquí un objeto como los relojes es una magnífica idea de ese de vuelta a los viejos tiempos, en los que el reloj era al final un objeto que nos daba la hora.

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