La fruta cada vez más en auge en nuestra sociedad

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En estos últimos años, no debemos olvidarnos de que la fruta como tal pasó de ser “eso que había en el frutero” a ser protagonista de bastantes conversaciones sobre salud, sostenibilidad y estilo de vida. La encontramos en los desayunos de redes sociales, en esos menús de restaurantes que presumen de producto local, en los carros de la compra de quienes intentan comer mejor y en aquellas campañas que nos invitan a volver a lo sencillo.

De acompañante a protagonista

Por espacio de décadas, en bastantes casas la fruta se puede decir que era prácticamente un añadido: una pieza después de comer, algo para los niños o aquello que se ponía en la mesa por costumbre. Hoy el papel es diferente.

Cada vez son más las personas que:

  • Se integra en los desayunos y meriendas como base; no es solo un complemento.
  • Sustituyen bollería y snacks procesados por la fruta cuando se quiera picar algo
  • Buscar variedades en concreto dependiendo de la temporada y del origen, no solamente “cualquier clase de fruta”

Este cambio no es debido a una moda aislada, sino a una suma de factores: más información sobre nutrición, más preocupación por el bienestar, una gran desconfianza hacia los productos bastante procesados.

Salud: Volver a lo que funciona

El auge de la fruta tiene mucho que ver con la salud, pero no desde el discurso rígido, sino desde la experiencia cotidiana. Quien incorpora fruta a su dieta suele notar cosas sencillas:

  • Mejorar el tránsito intestinal
  • Sensación de saciedad más estable, con menos picos de hambre
  • Menos necesidad de recurrir al azúcar añadido para “subir” en mitad del día

En lo nutricional, lo que sucede es que la fruta aporta gran cantidad de fibra, vitaminas, minerales y agua, teniendo una densidad energética moderada. Todo ello es, en la práctica, una manera sencilla de poder mejorar la alimentación sin que se entre en planes complicados.

Estamos en un contexto en el que se habla bastante de sistemas inmunitarios, inflamación y salud a largo plazo; la fruta es algo que es accesible y que no necesita de etiquetas técnicas.

Conciencia y pequeños gestos

Las personas ahora son más conscientes a todos los niveles y la elección de la fruta, como nos recuerdan los profesionales de Tasty Fruit, es una opción de lo más interesante de cara a la salud y responde a estas nuevas necesidades.

Son bastantes las personas que:

  • Eligen fruta de temporada para evitar así producciones forzadas y largos transportes.
  • Buscan productos locales o mercados de barrio, de tal forma que conectan con aquellos que cultivan.
  • Se interesan por las variedades que menos se conocen, de tal forma que rescatan sabores ya desaparecidos.

Cada vez más está presente la idea de consumir la fruta de manera más responsable, puesto que además se producen menos envases, procesos industriales y hay un contacto mayor con el origen del propio alimento.

Redes sociales y cultura visual

Se hace imposible negar la importancia que tienen las redes sociales. Este es un fenómeno que tiene una serie de efectos:

  • Refuerzo de la idea de que comer fruta es algo que tiene atractivo y que no es solamente hacer lo correcto.
  • Nos da ideas prácticas, de tal forma que sepamos cómo combinar las frutas, presentarlas e introducirlas en las recetas.
  • Esto hace que la fruta pueda aparecer asociada al ocio, descanso, cuidado personal y no solamente a una obligación.

En ocasiones se exagera con esto y pasa a ser postureo, pero de igual forma vale para que se amplíe el abanico de personas que se animen a poder probar nuevas maneras de integrar la fruta en la vida diaria.

Fruta y sostenibilidad

Hay que tener claro que la fruta, en especial cuando se busca que la producción sea próxima y de temporada, se debe percibir como una elección bastante más sostenible que otras clases de comida que precisen procesos largos o mucha transformación.

La fruta en la ciudad es accesible, pero con ciertos matices

En los entornos urbanos, lo que sucede es que la fruta ha conseguido saber adaptar su presencia:

  • Existen más puestos en las fruterías especializadas, mercados y en las secciones ampliadas de los supermercados.
  • Ahora hay negocios como los de fruta preparada, zumos y smoothies para aquellos que deseen rapidez.
  • Ya se ofrece la fruta en oficinas, colegios y eventos como algo normal, no como antes, que era una rareza.
  • A la vez, hay el riesgo de que pase a ser un producto muy empaquetado: esto lo podemos ver en la fruta troceada que hay en los envases de plástico o en las mezclas que tienen azúcar añadido.

Lo que sucede es que la conciencia pasa por la necesaria distinción entre la fruta como alimento sencillo y la fruta como un producto más procesado.

Obstáculos que siguen existiendo

Vamos con ellos:

La costumbre

Existen todavía personas que lo asocian a “capricho”.

El tiempo

Los que sienten que la fruta “precisa que se pele, corte y prepare”, lo que puede hacer que la vean como algo que es menos inmediato.

Precio

Dependerá de la zona y la temporada. Hay frutas que pueden ser más caras, en especial si estamos buscando gran calidad.

La conciencia se va a mover en dichos límites. No es cuestión de idealizar o de culpabilizar, sino de que se reconozca que el cambio de costumbres demanda algo de reorganización y de dar prioridad a las cosas.

Infancia y educación

Hay otra cara del gran crecimiento de la fruta que se encuentra en la forma en la que se integra en la vida de los niños:

  • Hay más centros educativos que incluyen fruta en los menús de escuela.
  • Se van a promover iniciativas de “una pieza de fruta cada día” en los recreos o formando parte de los menús escolares.
  • Familias que ya crecen con otras costumbres quieren introducir la fruta como algo que es habitual, no como una medicina.
  • La educación temprana marca la diferencia en cómo esas personas se van a relacionar con la comida en época adulta.

Conclusiones

Hay que valorar la fruta con una perspectiva en la que la veamos como un alimento que ya es parte de una manera de vivir algo más atenta y con mayor conciencia en todos los sentidos.

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