La arquitectura tradicional del norte de Madrid

La arquitectura tradicional del norte de Madrid

Cada zona geográfica de nuestro país se distingue por una forma específica de construcción y por la utilización de unos materiales concretos o específicos que predominan sobre otros y que generalmente son los que la naturaleza nos ofrece en cada zona. Esta forma de construir es lo que se conoce vulgarmente como la arquitectura tradicional de la zona. Centrándonos en la zona norte de la comunidad de Madrid, su arquitectura tradicional se ajusta a las principales necesidades de la sociedad rural de épocas pasadas, a las condiciones climatológicas, a la actividad económica y, por supuesto, a la geología del terreno.  Las principales características que definen su arquitectura tradicional son:

  • Su estructura. Por lo general, las edificaciones destinadas a vivienda presentan una sola altura. El espacio principal de la casa era la cocina, siempre con lumbre baja en el suelo o sobre una piedra y con dos bancos, uno a cada lado. La cocina, además de lugar de preparación de los alimentos, actuaba también de comedor, de cuarto de estar… Y sobre la lumbre se sitúa la chimenea. A veces la chimenea se situaba en el centro de la casa con el fin de distribuir mejor el calor, abriéndose esta a los dormitorios, siempre de reducido tamaño. Si la vivienda tiene dos alturas, la planta alta -generalmente abuhardillada- forma una gran sala con algún otro dormitorio.
  • El exterior. Es de aspecto tosco, con muros gruesos realizados en piedra con adobe y sin enfoscar. Los huecos a modo de ventana son escasos y de pequeñas dimensiones, ya que las construcciones buscaban mantener y proteger el calor interior del frío exterior, lo que ocasionaba que el espacio interior resultase bastante oscuro.
  • Los materiales. Los principales materiales utilizados en sus muros son la piedra, ya sea de granito o pizarra, cubiertos de adobe en su interior. La madera es otro elemento importante, frecuentemente utilizada para las vigas, puertas, escaleras y sobre todo en la realización de la cubierta, la cual se puede recubrir con teja árabe o con pizarra, como es el caso del característico pueblo de Patones. La pizarra es un material idóneo por sus principales características para zonas de montaña con una climatología fría, pues es un buen aislante, no es porosa, por lo que no absorbe agua y es impermeable, además de presentar una gran resistencia y durabilidad en el tiempo.

Pero la pizarra en la Comunidad de Madrid no solo es tradicional en la zona rural, sino que a raíz de que el rey Felipe II decidiese que la torre del Alcázar de Madrid fuese de pizarra, en contra de la opinión de sus arquitectos, originó que otras edificaciones importantes se rematasen con este mismo material, como por ejemplo, los palacios de Valsaín y El Pardo, lo que contribuyó a su popularización. Así es como la pizarra junto con la teja son los dos elementos más habituales en los tejados madrileños.

La Ley 1/2021, de 12 de febrero, de Simplificación Urbanística y Medidas Administrativas, establece que las edificaciones tradicionales se han de mantener con unas condiciones mínimas de seguridad, salubridad y ornato, por lo que sus propietarios deben realizar un mantenimiento con el fin de mantenerlas en condiciones mínimamente habitables. Esto unido a que cada vez más personas intentan fijar su lugar de residencia fuera de las grandes ciudades, contribuye a que se estén recuperando una gran cantidad de viviendas que unos años atrás estaban totalmente abandonadas o semiabandonadas, lo que supone un auge importante para las empresas de construcción, rehabilitación o reformas. Es el caso de muchas empresas que están viendo un auge en las contrataciones debido a este motivo, como es el caso por ejemplo de Geneo, una empresa constructora situada en el centro de Madrid, específicamente en el barrio de Salamanca, especializada en obras de rehabilitación, que responde a las necesidades de clientes públicos y privados para la ejecución de sus proyectos.

Edificaciones catalogadas

Hay que tener en cuenta que si una edificación se encuentra en un entorno catalogado como de protección, o ella misma figura dentro del ámbito de protección de bienes catalogados, será necesario para su rehabilitación que por parte de la administración autonómica competente en materia de Patrimonio Cultural se emita informe preceptivo y vinculante ante la administración local, que es el organismo responsable de la autorización y concesión de la licencia de obras, sobre las condiciones, materiales y actuaciones necesarias para llevar a cabo la intervención proyectada, así como la autorización expresa de las mismas. Todos y cada uno de estos condicionantes deben ser tenidos en cuenta por el propietario y el arquitecto a la hora de redactar el correspondiente proyecto básico y de ejecución de la rehabilitación de la vivienda.

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